Friday, April 07, 2006

Mi abuelita Rosita


Bueno, pues como les estaba diciendo mi abuelita Rosita nació en Tehuantepec en el año de 1898, su papá... mi bisabuelo, se llamaba Leocadio, pero nunca le gustó ese nombre, pues me contaba mi abuelita que le decían el Loco González, entonces se lo cambió a Gonzalo y pues resultó peor... ya que después le decían Gonzalo González de la gonzalera :o) Así que un día que fué a ver una zarzuela y el galán se llamaba Rodolfo... dijo: ahhh me gusta y desde entonces se llamó Rodolfo González... El era jefe de telégrafos en Tehuantepec, tengo que decir que era un puesto muy importante, ya que no existían tantos medios de comunicación, y menos en ese remoto lugar... Me contaba mi abuelita que cuando la revolución (o sea que ella tenía 12 años) llegaron a apresar a mi bisabuelo para que no siguiera mandando ningún mensaje, cosa que no consiguieron pues él tenía muchos amigos y como digo, era todo un personaje. Mi abuelita siendo la única hija, ya que tuvo sólo hermanos. La cosa es que siendo muy chica su mamá murió, ella era de Juchitán, Oaxaca y se llamaba Emilia, por eso mi mamá se llama así.
Emilia fué la primera esposa de mi bisabuelo Rodolfo y tuvo 3 hijos... mi tío Ernesto, al cual nunca conocí porque se fué a vivir a San Antonio, Texas y nunca que yo sepa regresó a México ni de visita; mi abuelita y mi tío Pancho.. a él si lo conocí, nunca se casó y vivía con mi abuelita, él también era telegrafista. Nunca usó reloj y siempre sabía la hora aunque fuera de noche... fué algo que nunca pude entender cómo sabía... era como algo mágico para mi. Creo que siendo joven fué boxeador, pues siempre le gustó, inclusive cuando le enseñó a boxear a mi hermano Paco, para que se defendiera, yo aprendí de oyente, cosa que en un futuro habría de servirme mucho :O).
Después mi bisabuelo se volvió a casar y mi abuelita tuvo otros dos hermanos... o mejor dicho medios hermanos, mi tío Mario, el cual llegó a ser General de División de la Fuerza Aérea Mexicana y mi tío Alberto, quien era conocido como "El Feroz", nunca supe esa historia, pero a la mejor era porque era muy bravo... él fué mi padrino de bautizo junto con su esposa Quica; era radiotelegrafista de una compañía de aviación, creo que era Mexicana de Aviación y volaba mucho a Estados Unidos, así que traía muchas cosas de allá, recuerdo una muñeca que me compró mi abuelita, era de las primeras muñecas de hule y aunque yo no era muy afecta a jugar con ellas, ésta me gustaba mucho pues podía bañarla y cambiarla. Mis padrinos vivían en la colonia Anzures, tenían una tiendita en la casa y sucede que cuando mi tío me quería regalar algo, mi tía se enojaba y entonces mi abuelita lo pagaba a escondidas de él.
Y así fué siempre, realmente mi abuelita a la cual yo llamaba nagüe de cariño, siempre me consintió... desde que tengo uso de razón, la vi enferma... siempre sufrió de reumatismo, pero muy severo, degenerativo, le dolían mucho las piernas y las manos se le fueron deformando, recuerdo tan bien sus manos... tenía la piel muy delgadita y muy finita, yo aprendí a levantarla pues no dejaba que cualquiera la levantara de donde estaba sentada, pues la lastimaban, yo aprendí muy bien y muchísimas veces la acompañé al Hospital de Cardiología a que le hicieran unos tratamientos, uno de los cuales consistía en que metía las manos en cera muy caliente y le quedaban como guantes, a mi siempre me pareció que eso dolía mucho, pero nunca la oí quejarse... uno de sus dichos preferidos y que para mí ha sido primordial es el siguiente: "Si tu mal tiene remedio para qué te apuras y si no lo tiene, para qué te apuras".
Era una excelente narradora de cuentos, por las tardes le gustaba contarnos algunos a Paco y a mí. Pues nosotros fuimos los que vivimos más con ella, bueno, yo pasé más tiempo con ella. Recuerdo que nos tenía horas alelados oyéndola, tenía una imaginación increíble y de verdad que si hubiera tenido una grabadora para que ahora escucharan sus cuentos, verían que no es ninguna exageración y que me quedo hasta corta... mi cuento favorito era el de La Sirenita... aunque me lo contara diario, siempre era distinto... el de Paco era El Príncipe Valiente... a veces me preguntaba: qué cuento quieres que te cuente hoy? y yo volteaba a ver qué se me ocuría y si le decía: el del foco... me contaba el del foco, a cualquier cosa le encontraba el modo... los contaba con sonidos y todo, por ejemplo, cuando quería decir que caían truenos decía brabrabrabrá, hacía relinchidos de caballo, puertas que se cerraban, pisadas, en fin, algo simplemente maravilloso. Y aun me falta mucho por platicarles de ella...




3 comments:

tiburón de aguas bajas said...

Afortunadamente me estaba tomandó mi café cuando leí tan bonita historia, como si estuvieras aquí contándola, me agrada mucho esta idea pues aunque yo sabia varias cosas de las que contaste, siempre me hacia bolas con las personas y ahora puedo siempre recurrir a este blog. Mi abuela Emilia recuerda siempre eso de Gonzalo Gonzalez de la Gonzalera, pero luego decian Rodolfo y bueno te pierdes.. pero ahora quedó todo muy claro. Espero la continuación..

Lizette said...

Máma, dónde tenías esta foto?, yo nunca la había visto. Me gustó mucho la historia.

malintzi said...

Lydia y Lizette, no saben cuánto les agradezco sus comentarios pues me animan a seguir adelante, era una idea que ya tenía hace tiempo pero no sabía cómo ni dónde contarla, ahora, como dice Somi es un gran proyecto y tengo que decir que ella me ayuda, para que quede todo muy claro... muchas gracias a mis tres hijas. :o)