Tuesday, March 13, 2018

HURACAN MANUEL EN ACAPULCO SEPTIEMBRE 2013



En septiembre de 2013 vinieron por primera vez (me refiero a que vinieron las dos juntas al mismo tiempo) de vacaciones Lydia y Lizette y me invitaron a Acapulco.

El once se septiembre tomamos el autobús que nos llevaría a unas vacaciones llenas de sol, arena, piñas coladas y todo lo que se puede desear.

Para empezar, en Chilpancingo había una marcha y nos detuvieron no mucho tiempo hasta eso, tomando en cuenta que a veces se prolongaban por varias o muchas horas.

(Esta narración la empecé hace tanto que ya ni recuerdo los eventos, pero haré un recuento de ese viaje que fue no como todos, sino muy especial.)

Llegamos al hotel al piso veintitantos.  Teníamos un balcón hacia el mar, todo azul, tranquilo y muy buen clima.  Al día siguiente bajamos a la alberca, comimos muy rico y en la noche nos fuimos a un bar a la orilla de la playa, empezó a llover y nos sentamos en el bar, donde no llegaba la lluvia.  El cantinero era un señor llamado "Pancho".  Muy simpático y platicador.  Como era la hora feliz pues pedí un mojito, el señor nos dijo:  ahorita regreso.  Y si, regresó pero empapado y con un gran manojo de yerbabuena que había tenido que ir a buscar quien sabe a donde.  Nos hizo los famosos mojitos, muy ricos y allí estuvimos un buen tiempo platicando y escuchando la música.

No recuerdo cuándo nos enteramos de que iba allegar un huracan.  Bueno, eran dos uno que entraba del Pacífico y otro que venía del Atlántico.  (Uy, qué emoción).

Estábamos en el "lobby" del hotel, cuando vimos un anuncio que al dia siguiente que era sábado,  llegaba La Sonora Dinamita  y el domingo estarían Los Angeles Azules.  Eso era en (no recuerdo el nombre).  Total, Lydia dijo:  vayamos mañana a ver a La Sonora Dinamita.  Y así quedó el programa.

Al día siguiente llegamos a ese lugar que es muy grande y había como una feria, con ring donde había luchadores y puestos de comida y juegos.  Me llamó la atención uno en donde había televisiones, computadoras y muchas cosas de premios y les dije a las hijas.  Voy a ver de qué se trata.  

La cosa era un tablero como damas chinas, donde había canicas.  La cosa era juntar cierto número de puntos y ganarías muchísimos premios.   Juega mama, me dijo Lizette.  Y como soy muy obediente pues empecé a tirar las famosas canicas para juntar la cantidad de números requeridos.  Cada hoyo, tenia un número que era los que sumabas para ganar tan preciados premios.  Bueno, pues empecé y junté casi todos, me faltaban como cinco para ganar.  Ah pero había un lugar que si caía la canica allí, tenías que volver a pagar pero el doble, total empecé a caer el el famoso numerito ese y ya pagué 200 pesos me daltaban dos puntos y nada que caigo otra vez, entonces tenía que pagar 400 pesos.  Si, me gusta jugar, pero no perder el dinero a lo tonto y vi que no tenía ninguna oportunidad de ganar.

Asi que les dije:  hasta aqui llegué, ya no más.... No, no se vaya, ya casi gana ajá, tendría que pagar 400 pesos y la siguiente 800 y luego 1,600 asi que no, nanay.  Me voy y gracias.   

Compramos comida y nos fuimos a ver el "show".  Para ésto, estaba vacío, pero claro, nos sentamos hasta adelante y como no había gente, dejaron entrar sin pagar.  Empezó la función, las hijas y todos bailando felices, la música muy guapachosa.  Inclusive saqué varios videos.

Y que empieza la lluvia, pero no cualquier lluvia, una torrencial, que parecía que se iba a caer la lona gigantesca.  La música siguió, la gente bailando como si no estuviera cayendo ese torrente y asi terminó la función.  Cuando salimos del techo aquel, seguía lloviendo, el cielo se caía y nosotros teníamos que salir a la avenida a tomar un taxi.  Tres policías nos prestaron sus impermeables, muy buenos y otro nos acompañó a tomar el taxi.

Mañana le sigo porque es muy largo esta narración.   

Ya dejé por años este blog, pero no me puedo dar el lujo de dejarlo, asi que ya me voy a dar a la tarea de escribir cada día.

1 comment:

Lydia Jacinto said...

Hola Mama! Hasta te acuerdas que el señor se llamaba Pancho.. porque Sera?