Saturday, April 21, 2007

El boxeador

Anteriormente les he platicado que mi tío Pancho le dió clases de box a mi hermano, para que se defendiera, pero yo de oyente como que aprendí más que él.

Yo siempre lo estaba defendiendo, ya que todos lo golpeaban, nunca me expliqué el porqué, pues Paco era bastante tranquilo y no se metía con nadie, por cierto que hace pocos días alguien le preguntó que si yo le pegaba cuando éramos chicos y él respondió: todo lo contrario, siempre me defendió :).

Un día llegó un vecino al que le habían comprado unos guantes de box y le dijo a Paco que boxearan, ni quiero contarles la tranquiza que le dió ese escuincle, al día siguiente regresó y sucedió lo mismo, por más que le explicaba cómo boxear, nada, asi pasó como una semana, golpeteo tras golpeteo, hasta que un día ya cansada de ver cómo quedaba mi hermano, una tarde que llegó con sus guantes a entrenar con mi hermano le dije:

Ahora vamos a boxear tú y yo. El me contestó: cómo crees, si tú eres mujer... no importa, le dije, boxeamos despacio.... bueno; me dijo, está bien.

Empezamos a boxear y poco a poco me empezó a pegar más fuerte y lo mismo hice yo, hasta que en una de esas, lo fintée y le di un buen golpe en la barba.

La casa tenía piso de cemento. Mis papás estaban en la sala platicando, cuando de pronto ven entrar de espaldas patinando al "boxeador extrella" jejeje.

Jamás se volvió a aparecer con sus guantecitos en la casa. Yo creo que sus días de boxeador cayeron en el olvido a partir de aquella memorable tarde :O.

1 comment:

tiburón contento said...

jajajajajaja, vaya que si se lo merecia, una probada de su propio chocolate...
Como el otro dia en el trabajo le preguntaron al ogro si el me pegaba y el dijo NOOOO ella es la que me pega y duro jajajaja. no es cierto..