Thursday, September 17, 2009

En qué estábamos?

Me dijeron algún día que pareciera que no quisiera dejar mi niñez... puede ser esa la causa por la que no quiero dejar Empalme? aunque ya en ese entonces era una adolescente.

Un día 10 de mayo, día de fiesta para las madres en la escuela, mi mamá no fué con nosotros, pues dijo sentirse mal, asi que me mandó con mis hermanos, menos Carmen pues ella era muy chiquita y no podía cuidarla también a ella.

En la noche, llegó mi papá diciendo que teníamos que ir a dormir a casa de unos amigos o compadres, no recuerdo quienes eran, posiblemente a casa de la familia Pintado, que eran los padrinos de Carmen... que por cierto los hijos no les caíamos nada bien, pues los papás nos ponían de ejemplo para todo y la verdad, el que le pongan a alguien de ejemplo es lo peor que puede existir y lo digo por experiencia, pues para mi mamá yo tenía que ser como mi hermana Ana, siempre tan limpia, tan peinada, tan modosita, en cambio yo era un verdadero desastre y no me dejarán mentir, hasta ahora que somos viejas, somos muy distintas, pero bueno, eso ya lo trae uno y ya no hay nada que hacer sino respetar a cada quien.

Bueno, pues como les decía, el día 11 llegamos la casa y sorpresa, había un nuevo miembro de la familia, un niño bastante grande para ser recién nacido... tanto era eso, que una vecina que fué a verlo, le dijo a mi mamá... es del tamaño de Ticha... Ticha era una niña de ella de 8 meses... mi mamá le dijo, ay fulanita, como crees. Y le dijo, voy por ella... llegó la puso junto a Luis que asi se llama mi hermano el menor y le dijo... si, está del mismo tamaño, sólo que más gordo!

Increíble pero yo ya tenía 14 años y ni me enteré! de verdad que en aquellos tiempos los niños no estaban tan adelantados como ahora. Lo cual no se si sea bueno o malo.

Mi abuelita Rosita... Gepeta nunca fué... más tarde les contaré de la familia de mi papá. Iba casi todos los años a visitarnos, nos daba mucho gusto volver a verla, llegaba siempre con muchos regalos para todos, a veces iba con mi tía Chelo, otra vez fué con mi tía Pepis y Salvador su marido, cuando dejamos la ciudad ella era soltera y en esa ocasión ya llegó con su marido y un bebé de meses. Cuando ellos estuvieron de visita nos fuimos al estero que queda entre Guaymas y Empalme a sacar almejas... la verdad no sabía que estaban dentro del lodo, casi en la orilla, asi que ese día aprendí en donde viven y sacamos sin mentirles un costal lleno, no se cuántas veces hizo mi mamá almejas, de las cuales yo no comí, pues no me gustaban y ni ahora los ostiones. Bueno, melindrosa para comer como siempre.

Pues como les cuento, cada vez que llegaba mi abuelita le decía a mi mamá... me llevo a Lydia y siempre le decían que no... asi que año tras año era lo mismo.

Prometo continuar mañana.

2 comments:

Anonymous said...

Ay! como va ser que no te enteraste del embarazo de tu mama? Para que veas, a veces somos demasiado despistados, pero tambien es una fortuna ser asi, a mi me parece increible la aventura de vivir casi junto al mar,

Tiburon said...

Lo mismo le dije yo. Saludiots. No te olvides de seguir escribiendo.